
La redacción del Helecho no tiene idea de cómo rayos se escribe “boconchino” y propone pasar por alto todos los errores de ortografía de este menú en un acto de caridad hacia el diseñador gráfico que compuso el mismo, en virtud de que el antiguamente sencillo acto de nombrar alimentos ahora exige filología en lenguas extranjeras, conocimientos de tres idiomas, etimología latina y otras yerbas.

El chef se despacha con “mezclum”, “dip”, “gazpacho” y otros esoterismos, pero curiosamente, después se le acaba la inventiva y termina bautizando al plato como… “TUTI”. Acá opinamos que si tiene muchas ganas de crear una ensalada pero no se le ocurre nada, que agarre la cuchara, el tenedor, y le ponga "PITY".

La scarola también viene en un spléndido stofado con stragón y otras specias strambóticas traídas specialmente desde Spaña, spabilate y condimentá a tu gusto, ¡sperá, ojo con la pimienta que te hace stornudar, stúpido!

Si la muy mentada “lluvia de papitas” se pone brava, ¿se convierte en un granizo noisette? Si a las patatas bravas las hacen puré, ¿son unas patatillas domadas?
Interrogantes de
Holaholahelecho para el Mundo.